NUESTRA INVESTIGACIÓN
Incontinencia fecal: repercusiones en los pacientes
La incontinencia fecal es un problema de salud pública de gran envergadura. Esta afección puede afectar gravemente a la vida cotidiana, por ejemplo:
- dignidad y confianza
- bienestar y salud mental
- independencia
Muchas personas experimentan:
- ansiedad
- aislamiento social
- menor participación en el trabajo y en los desplazamientos
- limitaciones en las actividades cotidianas
El proyecto AMELIE se centra específicamente en la incontinencia fecal derivada de una lesión del esfínter anal, que suele producirse tras:
- parto
- cirugía
- trauma
Las mujeres que han dado a luz representan una gran proporción de las personas afectadas, ya que alrededor de 5,5% sufren lesiones directas durante el parto debido a desgarros perineales.
Incontinencia fecal y medicina regenerativa
La medicina regenerativa tiene como objetivo reparar o sustituir el tejido dañado por el envejecimiento, una enfermedad o una lesión, lo que ofrece nuevas posibilidades para el tratamiento de la incontinencia fecal provocada por una lesión en el esfínter anal. Entre los enfoques regenerativos, la terapia celular que utiliza células autólogas derivadas del músculo esquelético (ASMDC) para regenerar el esfínter anal externo dañado ha sido la más investigada.
Europa ha desempeñado un papel destacado a la hora de trasladar este enfoque a la práctica clínica. De los cinco estudios clínicos publicados sobre terapia celular para la incontinencia fecal, tres fueron realizados por grupos de investigación europeos y utilizaron ASMDC administradas en forma de suspensión celular. En el ensayo aleatorizado de fase II controlado con placebo, solo el 58% de los pacientes que recibieron terapia con ASMDC respondieron al tratamiento tras 12 meses, mientras que los estudios piloto abiertos informaron de niveles similares de mejora subjetiva. En general, estos estudios han demostrado un beneficio clínico moderado, lo que sugiere que los métodos actuales de administración celular no logran de forma sistemática el efecto terapéutico deseado.
¿Por qué los métodos convencionales no ofrecen mejores resultados?
Muchas de las células que se utilizan en medicina regenerativa, incluidas las células autólogas derivadas del músculo esquelético (ASMDC), son dependiente del anclaje, lo que significa que deben permanecer adheridas a una superficie para crecer y funcionar con normalidad. En los procesos de fabricación convencionales, estas células se extraen del paciente, se multiplican en el laboratorio mientras permanecen adheridas a una superficie de cultivo y, posteriormente, se desprenden antes de administrarse en forma de suspensión celular.
Hasta la fecha, todos los estudios clínicos publicados sobre la terapia celular para la incontinencia fecal han utilizado este método de fabricación convencional. Sin embargo, separar las células de su superficie de cultivo antes del trasplante puede dañarlas, reduciendo su viabilidad y su potencial regenerativo. Este proceso también puede desencadenar el anoikis, una forma de muerte celular que se produce cuando las células dependientes del anclaje pierden contacto con su superficie de soporte.
La baja supervivencia celular tras el trasplante es uno de los principales retos a los que se enfrenta la medicina regenerativa. En el caso de las terapias que se basan en la integración de las células en el músculo dañado, como los tratamientos para la incontinencia fecal, una baja supervivencia celular puede limitar su eficacia y contribuir a que los resultados clínicos sean irregulares.
Abordar este reto constituye el núcleo del proyecto AMELIE. Mediante el desarrollo de una terapia con microportadores celulares implantables que permita que las células permanezcan adheridas a un andamio de soporte durante el trasplante, el consorcio pretende mejorar la supervivencia celular, potenciar la reparación tisular y lograr mejores resultados para los pacientes.
